comunicaciones / febrero 17, 2026 / 15 min read

El laberinto de los archivos parlamentarios y la memoria digital

El laberinto de los archivos parlamentarios y la memoria digital

A veces me pregunto, mientras me tomo el tercer café de la mañana frente a una pantalla llena de pestañas abiertas, si somos conscientes de la cantidad de información que generan nuestras instituciones. No hablo solo de leyes publicadas en boletines oficiales que nadie lee, sino de ese rastro digital que dejamos atrás: vídeos de sesiones maratonianas, audios de comisiones donde se decide el futuro de un sector y, por supuesto, las noticias que intentan resumir todo ese caos. La verdad es que asomarse al archivo de comunicaciones de un Parlamento, ya sea aquí en España o al otro lado del charco, es como entrar en un desván infinito donde cada papel tiene el potencial de cambiar la vida de alguien.

Hoy me he topado con los registros del Congreso en Perú, y me ha dado por pensar en cómo la comunicación política está mutando. Ya no se trata solo de emitir una nota de prensa y esperar a que el periódico de turno la publique. Ahora tenemos TV Digital, radio propia, agendas interactivas y un despliegue de «fotos del día» que buscan humanizar —o a veces simplemente justificar— la labor de los congresistas. Pero, ojo, que entre tanto despliegue tecnológico, lo que realmente importa sigue siendo lo de siempre: quién vigila a quién y cómo se organiza el poder.

Líos en la Comisión de Fiscalización: El caso de las reuniones extraoficiales

Si hay algo que nos gusta en la redacción de aquinohayquienviva.es es un buen hilo del que tirar cuando las cosas se ponen turbias. Resulta que la Comisión de Fiscalización y Contraloría, capitaneada por Elvis Vergara Mendoza (del grupo Acción Popular), ha decidido que no puede dejar pasar ciertas cosillas. Han aprobado pedir facultades al Pleno para investigar a fondo al presidente José Jerí Oré. ¿El motivo? Unas reuniones que, según parece, no figuraban en la agenda oficial. Y ya sabemos lo que pasa con las reuniones que no existen sobre el papel: que suelen ser las más interesantes.

El tema tiene miga porque involucra a ciudadanos de origen chino y encuentros que se habrían producido fuera de los cauces habituales. Para que nos entendamos, en política, lo que no está en la agenda es, por definición, sospechoso. La moción de orden del día busca que la comisión tenga «dientes», es decir, capacidad real de investigación para citar, levantar secretos y poner contra las cuerdas a quienes tengan que dar explicaciones. Vaya, que se avecinan curvas en el legislativo peruano para febrero de 2026, si atendemos a los tiempos que manejan estos archivos.

Lo curioso de esto es cómo se comunica. La noticia aparece en el archivo de comunicaciones de forma aséptica, casi técnica, pero si lees entre líneas, te das cuenta de que es un pulso de poder en toda regla. Es la esencia de la democracia: el control parlamentario. Me recuerda un poco a lo que vivimos aquí en España con las comisiones de investigación en el Congreso de los Diputados; mucha foto, mucho titular, pero lo que realmente cuenta es el trabajo de archivo y la capacidad de conectar puntos que, a simple vista, parecen inconexos.

¿Por qué nos debería importar una comisión a miles de kilómetros?

Podrías pensar: «Oye, que yo vivo en Cartagena y esto de Perú me pilla un poco lejos». Pues sí y no. La verdad es que los mecanismos de corrupción y, sobre todo, los mecanismos de control, son universales. Ver cómo una comisión de fiscalización intenta arrojar luz sobre reuniones «extraoficiales» nos sirve de espejo. Además, en un mundo globalizado, lo que ocurre con las inversiones y las relaciones diplomáticas (en este caso con ciudadanos chinos) acaba afectando a los mercados y a la geopolítica que, al final del día, nos toca el bolsillo a todos.

  • Transparencia: No es solo una palabra bonita para los programas electorales; es que si el presidente se reúne con alguien, tenemos derecho a saber para qué.
  • Rendición de cuentas: El concepto de «Damos cuenta» que aparece en sus portales es vital. No es un favor que nos hacen, es su obligación.
  • El papel de la prensa: Sin estos archivos de comunicaciones, los periodistas no tendríamos de dónde rascar cuando la memoria empieza a fallar.

El retorno a la bicameralidad: ¿Dos cámaras piensan mejor que una?

Cambiando de tercio, pero sin salirnos del edificio del Congreso, hay un tema que me parece fascinante desde el punto de vista de la ingeniería política: la vuelta al sistema bicameral en Perú, prevista para julio de 2026. El lunes pasado se organizó una charla titulada “Bicameralidad: claves de la reforma constitucional” en el auditorio Alberto Andrade Carmona. Y no, no fue una charla de esas para echarse la siesta, sino un espacio técnico para explicar cómo demonios van a pasar de una sola cámara a tener Diputados y Senadores otra vez.

La implementación de esta reforma es un reto logístico y comunicativo brutal. Imagínate explicarle al ciudadano de a pie, que ya está bastante quemado con la política, que ahora va a haber más políticos (o al menos, más asientos). La clave aquí, según lo que se desprende de estas charlas informativas, es la calidad legislativa. La teoría dice que una segunda cámara —el Senado— actúa como un filtro de reflexión, evitando que se aprueben leyes al calor del momento o por impulsos populistas.

En España tenemos el Senado, y si mal no recuerdo, siempre estamos en el eterno debate de si sirve para algo o si es solo un «cementerio de elefantes». Sin embargo, en el contexto peruano, el retorno a la bicameralidad se ve como una forma de recuperar el equilibrio de poderes que se perdió en los años 90. Es un intento de profesionalizar la política, de que las leyes pasen por un doble check antes de ser impuestas. Ojo con esto, porque no es solo un cambio de muebles en el hemiciclo; es un cambio en el ADN del Estado.

La pedagogía política en el auditorio Alberto Andrade Carmona

Me gusta que se usen espacios como este auditorio para hacer pedagogía. A veces los técnicos se olvidan de que el resto de los mortales no hablamos «constitucionalés». En estas charlas se intenta aterrizar conceptos como la «reforma constitucional» o la «implementación técnica». Es fundamental que la gente entienda que el sistema bicameral no es solo para que haya más gente con corbata, sino para que, en teoría, las leyes sean más sólidas y duren más que un telediario.

Y es que, al final, la comunicación institucional tiene ese doble filo: por un lado, informa; por otro, intenta legitimar cambios que a veces son difíciles de digerir. El programa «Bicameralidad: claves de la reforma constitucional» es un ejemplo de cómo el Congreso intenta adelantarse a las críticas, explicando el «porqué» antes de que el «cómo» se convierta en un problema.

La maquinaria de comunicación: TV, Radio y el «Damos cuenta»

Si navegas por el portal de comunicaciones del Congreso, te das cuenta de que es una auténtica factoría de contenidos. Tienen de todo: TV Digital, Radio, una agenda que echa humo y hasta una sección de «Fotos del día». Esto me hace pensar en cómo ha cambiado el periodismo parlamentario. Antes, los periodistas teníamos que estar allí, en los pasillos, cazando al congresista de turno. Ahora, gran parte de la información te la dan masticada, pero eso tiene su peligro.

La sección «Damos cuenta» es especialmente interesante. Es un ejercicio de transparencia —o de marketing, según se mire— donde se detalla qué hacen los congresistas. Pero claro, la verdad es que la transparencia real no está en lo que ellos deciden publicar, sino en la facilidad que tengamos los ciudadanos para acceder a lo que *no* quieren destacar. Por eso los archivos de noticias son tan valiosos. Permiten contrastar lo que se dijo hace seis meses con lo que se está haciendo ahora.

El archivo fotográfico: Más que caras sonrientes

No subestimemos el poder de una foto. En el archivo fotográfico del Congreso no solo hay apretones de manos. Hay lenguaje no verbal, hay ausencias y hay presencias que dicen mucho. A veces, una foto de una comisión casi vacía cuenta mejor la realidad del interés legislativo que cualquier crónica de mil palabras. En aquinohayquienviva.es siempre decimos que una imagen bien analizada vale más que diez discursos de investidura.

Además, el uso de la radio y la TV digital permite que la información llegue a las regiones más alejadas. En un país con una geografía tan compleja como la peruana (o incluso pensando en la España rural), estos medios son la única forma de que el ciudadano sienta que lo que pasa en la capital tiene algo que ver con él. El programa «Congreso en Regiones» busca precisamente eso: romper el centralismo informativo.

Bicentenario y leyes para el ciudadano: El peso de la historia

Todo este despliegue de noticias y archivos se enmarca en un contexto mayor: el Bicentenario. Cumplir 200 años como república no es moco de pavo. Es un momento de reflexión donde se supone que debemos mirar atrás para no meter la pata en el futuro. La sección de «Leyes para ti» y los «Servicios Gratuitos al Ciudadano» son intentos de acercar la institución a la calle, de decir: «Oye, que esto de la democracia sirve para algo concreto».

La verdad es que, a veces, nos perdemos en la gran política y nos olvidamos de que las leyes son, o deberían ser, herramientas para mejorar la vida de la gente. Ya sea una ley sobre telecomunicaciones, una reforma agraria o una normativa sobre inteligencia artificial (que ya va tocando que se lo tomen en serio en todas partes), el impacto es real. Y es en el archivo de comunicaciones donde queda registrada esa evolución, desde que una idea nace en una reunión «extraoficial» hasta que se convierte en una ley que aparece en tu pantalla.

La Inteligencia Artificial en la gestión de archivos públicos

Aquí es donde me pongo un poco técnico, pero prometo no aburrir. Como alguien que trastea con código y sigue de cerca la evolución de la IA, no puedo evitar pensar en el potencial que tienen estos archivos. Imagina una IA que analice todas las sesiones de la Comisión de Fiscalización de los últimos diez años. Podría detectar patrones de comportamiento, conexiones entre empresas y políticos, o incluso contradicciones en los discursos de forma instantánea.

En España, algunas administraciones ya están empezando a usar herramientas de procesamiento de lenguaje natural para indexar sus archivos. No es ciencia ficción; es una necesidad. Con la cantidad de «Fotos del día», audios de radio y vídeos de TV Digital que genera el Congreso, es imposible que un ser humano lo procese todo. Necesitamos herramientas que nos ayuden a buscar la aguja en el pajar. Para que nos entendamos: la transparencia del siglo XXI no consiste en publicar datos, sino en hacer que esos datos sean comprensibles y fáciles de encontrar.

  1. Indexación automática: Para que cuando busques «reuniones con ciudadanos chinos», te salgan hasta los posavasos que usaron.
  2. Análisis de sentimiento: Para ver cómo cambia el tono de un congresista cuando se toca un tema delicado.
  3. Resúmenes inteligentes: Porque nadie tiene tiempo de verse seis horas de debate sobre la bicameralidad, por muy importante que sea.

Comparativas necesarias: ¿Cómo andamos por casa?

Si comparamos este archivo de comunicaciones con lo que tenemos en España, vemos muchas similitudes. El Congreso de los Diputados aquí también tiene su propio canal de televisión y un archivo histórico que es una joya. Pero, a veces, me da la sensación de que nos falta ese toque de «pedagogía de calle» que parece que están intentando con las charlas sobre la bicameralidad en Perú. Aquí damos por hecho que el sistema funciona (o que no funciona, según el día), pero rara vez se abren los auditorios para explicar técnicamente una reforma constitucional de calado a la gente común.

La verdad es que la comunicación política en España es muy de «trinchera». Cada partido tiene su canal, su red social y su verdad. Los canales institucionales, como el Canal Parlamento, a menudo quedan relegados a un segundo plano, cuando deberían ser la fuente principal de información objetiva. Al final del día, lo que buscamos es un sitio donde no nos vendan la moto, sino donde nos cuenten qué se ha decidido y cómo nos afecta.

El ejemplo de Cartagena y la cultura local

Incluso a nivel local, aquí en Cartagena, la gestión de la información pública es vital. Tenemos una historia rica, unos archivos municipales que son la envidia de muchos y una actividad política que no tiene nada que envidiar a la de las grandes capitales en cuanto a intensidad. La transparencia en los contratos públicos, las actas de los plenos… todo eso forma parte de la misma familia de «comunicaciones» de la que hablamos hoy. Si no cuidamos el archivo, perdemos la capacidad de exigir responsabilidades.

Me viene a la cabeza la cantidad de veces que hemos tenido que bucear en archivos locales para entender por qué una obra se ha parado o quién autorizó tal o cual proyecto. Es exactamente lo mismo que está pasando con la Comisión de Fiscalización en Perú. La escala cambia, pero el instinto de supervivencia del ciudadano curioso es el mismo.

Reflexiones sobre el futuro de la comunicación parlamentaria

¿Hacia dónde vamos? Pues mira, yo creo que el futuro pasa por una integración total. Ya no basta con tener una web de noticias. El ciudadano quiere interactuar. Quiere que, si hay una charla sobre bicameralidad, pueda enviar sus preguntas por WhatsApp y que se respondan en directo. Quiere que las «Fotos del día» no sean solo poses, sino momentos reales de trabajo. Y, sobre todo, quiere que el archivo no sea un cementerio de datos, sino una herramienta viva.

La implementación de la bicameralidad en 2026 será una prueba de fuego para el equipo de comunicaciones del Congreso peruano. Tendrán que explicar por qué ahora hay dos cámaras, cómo se eligen y por qué eso no es solo un gasto más. Es un reto comunicativo de primer nivel. Y nosotros, desde este rincón digital, estaremos atentos para ver cómo lo cuentan. Porque, al final, la política es eso: una historia que nos contamos a nosotros mismos sobre cómo queremos vivir juntos.

Para que nos entendamos, lo que hoy es una noticia en un archivo digital, mañana será la base de un libro de historia. O de un post en un blog como este. Por eso es tan importante que la información sea clara, que no se escondan las reuniones «extraoficiales» y que se explique la técnica detrás de la política. La verdad es que, después de analizar todo esto, me queda claro que el periodismo de archivo es más necesario que nunca. No para vivir en el pasado, sino para entender por qué el presente está tan revuelto.

Vaya, que me he extendido más de la cuenta, pero es que estos temas me tocan la fibra. Entre la tecnología, la historia y la política, uno se lía y acaba viendo conexiones por todas partes. Al final del día, lo que queda es la curiosidad. Esa necesidad de saber qué pasa realmente detrás de las puertas cerradas de los palacios legislativos. Y mientras existan archivos de comunicaciones, aunque sean digitales y a veces un poco farragosos, tendremos una oportunidad de descubrirlo.

Así que, la próxima vez que veas una noticia sobre una comisión de fiscalización o una reforma constitucional, no pases de largo. Dale una vuelta. Piensa en quién está escribiendo esa noticia y qué hay en el archivo que no te están contando. Porque ahí, en los detalles, es donde suele esconderse la verdad. O, al menos, la parte de la verdad que más intentan ocultar.

Written by unpokitodxfavor

Propietario de aquinohayquienviva.es, web de noticias relacionadas con la ciencia, tecnología, y cultura en general.

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