Te sientas delante del monitor, tienes el café recién hecho a un lado del teclado y unas ganas locas de repartir un par de mamporros con Scorpion. Abres Steam en tu Ubuntu, le das al botón verde de «Jugar» y, de repente, el vacío. El botón vuelve a ponerse verde, o se queda en un «Iniciando» perpetuo que te deja con una cara de póker importante. La verdad es que no hay nada que dé más rabia que un juego que debería funcionar —porque, ojo, Mortal Kombat 11 tiene el sello de ‘Gold’ en ProtonDB— decida que hoy no es su día.
Hace poco vi a un usuario en Reddit quejándose de que en Ubuntu 25 (que ya es decir, porque o vive en el futuro o está usando una versión de desarrollo bastante inestable) el MK11 simplemente no arrancaba. Y claro, la frustración es real. Aquí en España, donde somos muy de «si no funciona, le doy un golpe», en el mundo de Linux la cosa va más de abrir la terminal y entender qué demonios está pasando por debajo del capó. Vamos a desgranar este entuerto, porque lo de que MK11 no inicie suele tener tres o cuatro culpables habituales que siempre son los mismos sospechosos de siempre.
Lo primero que me llamó la atención de la consulta original es la mención a Ubuntu 25. A ver, para que nos entendamos: si estás leyendo esto y usas una versión que no es LTS (Long Term Support), como la 24.04, te estás metiendo en un terreno pantanoso. Las versiones intermedias o de desarrollo suelen traer kernels muy nuevos y versiones de Mesa (los drivers de vídeo para AMD e Intel) que a veces se pegan de tortas con las capas de compatibilidad de Steam.
Si mal no recuerdo, la estabilidad en Linux es como el clima en Cartagena: a veces hace un sol espléndido y de repente te cae una «gota fría» que te inunda el garaje. Usar una versión de Ubuntu que aún no está pulida es comprar papeletas para que juegos con protecciones DRM o sistemas de archivos complejos, como es el caso de Mortal Kombat 11, den problemas de librerías no encontradas o conflictos con Wayland.
El elefante en la habitación: El Steam de tipo Snap
Si instalaste Steam dándole al botón de «Instalar» en la tienda de software de Ubuntu sin mirar mucho, lo más probable es que tengas la versión Snap. Y aquí es donde empiezan los problemas de verdad. La verdad es que Canonical se ha empeñado mucho en los Snaps, pero para jugar, a veces son un dolor de muelas.
Los Snaps corren «aislados» (sandbox), y eso significa que a veces Steam no tiene permiso para acceder a ciertas partes del hardware o a carpetas específicas donde Proton necesita escribir archivos temporales para que MK11 arranque. Si tu MK11 no inicia, mi primer consejo de barra de bar es: desinstala el Snap y mete la versión .deb de toda la vida.
Para saber qué tienes, abre la terminal y escribe:
snap list | grep steam
Si sale algo ahí, mi recomendación es que lo quites y bajes el instalador directamente de la web de Steam o uses el repositorio oficial de Valve. Es un cambio tonto, pero soluciona el 40% de los cierres inesperados al inicio.
Proton y la danza de las versiones
Mortal Kombat 11 no es un juego nativo de Linux. Corre gracias a Proton, esa maravilla de Valve que traduce las instrucciones de Windows a algo que Linux entienda. Pero no todos los Proton son iguales. A veces, la versión más nueva (digamos, Proton 9.0 o Experimental) rompe algo que en la versión anterior funcionaba de lujo.
Para que el MK11 arranque en Ubuntu, yo suelo probar este orden de «supervivencia»:
- Proton Experimental: Es el que tiene los últimos parches para juegos de lucha.
- Proton Hotfix: A veces Valve saca uno específico cuando una actualización del juego rompe la compatibilidad.
- GE-Proton: Esta es la versión de «GloriousEggroll». Es una versión mantenida por la comunidad que incluye códecs de vídeo que Valve, por temas de licencias en España y otros países, no puede meter de serie. MK11 usa muchos vídeos para las transiciones y el modo historia; si el juego intenta cargar un vídeo y no tiene el códec, se cierra sin decir ni adiós.
Para instalar GE-Proton en Ubuntu, lo más fácil es usar una herramienta llamada «ProtonUp-Qt». La instalas, eliges la última versión de GE-Proton, reinicias Steam y en las propiedades de MK11 (botón derecho -> Propiedades -> Compatibilidad) marcas la casilla de «Forzar el uso de una herramienta de compatibilidad específica».
El drama de los Shaders y la caché
¿Has notado que a veces el juego parece que va a arrancar, sale una ventanita de «Procesando sombreadores» y luego desaparece? MK11 es muy intensivo con los shaders de Vulkan. Si tienes una tarjeta NVIDIA, esto puede ser un campo de minas en Ubuntu.
Ojo con esto: si estás usando los drivers «nouveau» (los libres que vienen por defecto), olvídate de jugar a MK11. Necesitas los drivers propietarios. En Ubuntu, esto se mira en «Más controladores». Asegúrate de tener instalada la versión 535 o superior. Si eres de AMD, vas mejor servido porque los drivers van integrados en el kernel, pero aun así, asegúrate de que tu versión de Mesa no sea de la época de las pirámides.
Una solución que parece magia negra pero funciona es borrar la carpeta de «shadercache». A veces se corrompe y el juego se queda bloqueado intentando leer un archivo que está mal. La ruta suele ser algo como:
~/.steam/steam/steamapps/shadercache/976310
(El número 976310 es el ID de Mortal Kombat 11 en Steam).
Depurando como un profesional: El log de Proton
Si después de todo esto el juego sigue sin querer abrirse, vamos a dejar de dar palos de ciego. Vamos a preguntarle al juego qué le duele. En Steam, haz clic derecho sobre Mortal Kombat 11, vete a «Propiedades» y en «Parámetros de lanzamiento» escribe esto:
PROTON_LOG=1 %command%
Ahora intenta arrancar el juego. Cuando falle (que fallará), vete a tu carpeta personal (Home). Verás un archivo de texto llamado steam-976310.log. Ábrelo. No hace falta que seas un experto en C++, pero busca palabras como «Error», «Failed» o «DirectX».
Vaya, que muchas veces el error es algo tan tonto como que te falta una librería de 32 bits (lib32-nvidia-utils o similar) o que el sistema de archivos donde tienes instalado el juego es NTFS. Aviso para navegantes: Si tienes el MK11 instalado en un disco duro que compartes con Windows (formateado en NTFS), Proton va a dar problemas de permisos el 99% de las veces. Linux y NTFS para jugar se llevan como el agua y el aceite.
La conexión con Cartagena: Un detalle de rendimiento
Esto puede sonar a digresión, pero tiene su sentido. Aquí en Cartagena, en la UPCT (Universidad Politécnica), se habla mucho de optimización de sistemas. Y es que jugar en Linux no es solo «hacer que funcione», es que funcione bien. MK11 tiene un sistema de «benchmark» interno. Una vez que consigas que arranque, pásalo.
Si ves que los frames caen mucho, puede que Ubuntu esté intentando usar la gráfica integrada de tu procesador en lugar de la dedicada. Esto pasa mucho en portátiles. Asegúrate de que en las opciones de energía de Ubuntu tengas puesto el modo «Alto rendimiento» o que estés lanzando Steam con la gráfica correcta.
Resumen de pasos para que MK11 funcione en Ubuntu
Para que no te pierdas entre tanto texto, vamos a hacer una lista rápida de lo que tienes que revisar sí o sí:
- Versión de Steam: Evita el Snap. Usa el .deb oficial.
- Drivers de Vídeo: Si usas NVIDIA, usa los propietarios (versión 535 o 550). Si usas AMD, asegúrate de tener Mesa actualizado.
- Versión de Proton: Prueba con GE-Proton si el modo historia se queda en negro o se cierra.
- Sistema de archivos: Instala el juego en una partición Ext4 o Btrfs, nunca en NTFS.
- Librerías: Asegúrate de tener instaladas las librerías de Vulkan (vulkan-utils).
Al final del día, hacer que Mortal Kombat 11 funcione en Ubuntu es un poco como restaurar una pieza en el Museo del Teatro Romano de Cartagena: requiere paciencia, las herramientas adecuadas y no forzar las cosas. La mayoría de las veces es un problema de permisos o de una versión de Proton mal elegida.
La verdad es que la comunidad de Linux en España es enorme y siempre hay alguien que ha pasado por lo mismo. Si después de seguir estos pasos sigues viendo el botón verde de Steam burlándose de ti, echa un ojo a los logs, porque ahí está la verdad. Y si no, siempre nos quedará echarle la culpa a los servidores de Warner, que tampoco es que sean una maravilla de la ingeniería moderna. ¡Suerte con esos Fatality!
Deja una respuesta