El susto de Hacienda y el farol del siglo
Amanecía un martes cualquiera, de esos en los que uno se pelea con la cafetera antes de que el cerebro decida arrancar del todo, cuando…
Amanecía un martes cualquiera, de esos en los que uno se pelea con la cafetera antes de que el cerebro decida arrancar del todo, cuando…