Esa sed que no se apaga ni con un pantano
A veces, el cuerpo es un poco traicionero. No te manda un aviso en rojo neón ni hace sonar una…
A veces, el cuerpo es un poco traicionero. No te manda un aviso en rojo neón ni hace sonar una…
A veces entramos en un bar, pedimos una caña y un pincho de tortilla, y ni nos fijamos en ese…
A ver, seamos sinceros. No hay nada que dé más rabia que abrir el grifo y que el agua salga…
Hay días en los que uno se asoma a la ventana y, si vive cerca de la costa murciana o…
A veces uno se levanta con ganas de hablar de algo que no sea el tráfico de la calle Real…
Seguro que te ha pasado. Estás tranquilamente tomando un café, quizás mirando cómo rompen las olas en la Curva de…
Hay algo en el olor a leña de naranjo mezclado con el aire fresco de la sierra que te resetea…
A veces, uno se levanta con ganas de arreglar el mundo y se encuentra con que lo que realmente necesita…
Ayer mismo, mientras intentaba regar los cuatro geranios que me quedan vivos tras el último poniente en Cartagena, me di…
Ayer mismo, mientras me tomaba un café en una de esas terrazas del puerto de Cartagena, viendo cómo descargaban el…