Un receptor, recientemente descubierto en una cepa de Escherichia coli, podría ayudar a explicar el curioso fenómeno.
Unos investigadores del Centro Médico del Sudoeste, dependiente de la Universidad de Texas, han sido los primeros en identificar el receptor, QseE, en una cepa de E. coli causante de diarrea.
El receptor identifica rasgos de estrés en el individuo donde se halla la bacteria y ayuda a ésta a enfermarlo. Un receptor es una molécula en la superficie de la célula que se une a otras moléculas, generalmente incitando de ese modo a la célula a realizar una función específica.
El problema puede no ser sólo que las señales del estrés estén debilitando a nuestro sistema inmunitario, sino que también estén alertando, al mismo tiempo, a algunos patógenos. Es decir, que los efectos nocivos podrían ser por partida doble: El sistema inmunitario se debilita y los patógenos reciben el aviso de que es buen momento para atacar.
Deja una respuesta