historia / abril 4, 2026 / 10 min de lectura / 👁 221 visitas

El perro: ese vecino que lleva con nosotros desde el Paleolítico

A veces me pregunto qué pensarían nuestros antepasados si nos vieran hoy, sentados en el sofá con un perro que lleva un abrigo de lana mientras consultamos el móvil. Seguramente se echarían a reír, o se quedarían de piedra. Pero la verdad es que esa relación que tenemos con los animales no es un capricho moderno ni algo que haya surgido de la nada. Es una historia larguísima, llena de barro, ciencia y una pizca de supervivencia. Y ahí es donde entra la Asociación Española de Historia de la Veterinaria (AEHV), un grupo de gente que se dedica a rastrear esas huellas que hemos dejado juntos, humanos y animales, a lo largo de los siglos.

No creas que esto de la historia veterinaria es solo cosa de bibliotecas polvorientas y señores con gafas de cerca. Para nada. Es entender cómo hemos llegado hasta aquí. Si hoy podemos comernos un filete con tranquilidad o llevar al gato al especialista, es porque hubo siglos de evolución, de errores y de descubrimientos que la AEHV se encarga de que no caigan en el olvido. Y ojo, que lo que están sacando a la luz últimamente tiene tela.

La noticia ha saltado hace poco y, sinceramente, me ha dejado dándole vueltas al café un buen rato. Resulta que nuevas investigaciones en arqueología y genética —de esas que te vuelan la cabeza— están reforzando la idea de que la domesticación del perro no fue algo de hace cuatro días cuando empezamos a plantar trigo. Qué va. El asunto viene de mucho más atrás, de hace más de 12.000 años, en pleno Paleolítico.

Para que nos entendamos: mientras nuestros ancestros todavía andaban persiguiendo bisontes y viviendo en cuevas, ya había algún lobo con menos pulgas de lo normal que decidió que arrimarse al fuego humano era mejor plan que pasar frío fuera. El análisis de restos óseos que menciona la AEHV sugiere que esta relación empezó en paralelo a las sociedades cazadoras-recolectoras. No fue un «te domestico para que cuides las ovejas», porque ni siquiera había ovejas domésticas todavía. Fue algo más profundo, una especie de pacto de ayuda mutua.

En España, esto tiene un calado especial. Si te das un paseo por yacimientos como los de Atapuerca o te fijas en las pinturas rupestres que tenemos repartidas por la península, te das cuenta de que la fauna siempre ha estado en el centro de todo. Que ahora la genética nos diga que esos primeros «perros» ya compartían su vida con nosotros hace doce milenios nos cambia un poco la perspectiva de quiénes somos. Al final del día, parece que no sabemos ser humanos sin tener un animal cerca.

La AEHV y su labor de hormiga en la cultura española

La Asociación Española de Historia de la Veterinaria no es solo una web con boletines (que también, y son una mina de oro si te gusta curiosear). Es el nexo de unión de investigadores que creen que la veterinaria es una parte fundamental de la cultura. Tienen de todo: desde actas de congresos que son auténticos tratados de sociología hasta una galería de imágenes que te hace valorar mucho más lo que tenemos hoy.

Lo que más me gusta de su enfoque es que no se quedan solo en la «medicina». Hablan de los albéitares. ¿Te suena la palabra? Si no, no te preocupes, que para eso estamos aquí. Los albéitares eran los antiguos veterinarios en España, una figura que heredamos de la cultura árabe y que durante siglos fueron los encargados de curar a los caballos, que por aquel entonces eran como el Ferrari y el camión de reparto, todo en uno. La AEHV rescata esas historias de cómo se pasó de la herrería y el curanderismo a la ciencia moderna. Es un viaje fascinante, la verdad.

Además, tienen una red de asociaciones regionales y colegios que mantienen viva la llama local. Porque no es lo mismo la historia de la veterinaria en la dehesa extremeña que en los puertos de montaña del norte o aquí, en nuestra Cartagena. Y ya que menciono mi tierra, hay que decir que Cartagena tiene un vínculo con la veterinaria militar que es para escribir un libro aparte. Con tanto movimiento de tropas, caballos y suministros en el Arsenal y las fortificaciones, el papel del veterinario era crítico. Si el caballo fallaba, el cañón no se movía. Así de simple.

Mirando al 2026: leyes, seguridad y el dichoso BOE

Pero no todo es mirar al pasado con nostalgia. La AEHV también se hace eco de lo que está pasando ahora mismo, porque la historia se escribe cada mañana. Y si echamos un ojo a lo que viene para este 2026, la cosa se pone seria. El BOE ya ha publicado los programas nacionales de control de enfermedades animales, y no es moco de pavo.

A ver, sé que leer el BOE es el mejor remedio contra el insomnio, pero estos programas son los que garantizan que no tengamos un susto sanitario cada dos por tres. Están alineados con la normativa europea y buscan erradicar enfermedades que, si saltan a los humanos (las famosas zoonosis), nos pueden amargar la existencia. Es esa visión de «One Health» o «Una Sola Salud» de la que tanto se habla ahora en los congresos: si los animales están sanos, nosotros tenemos muchas más papeletas de estarlo también.

Y hablando de salud, la AEMPS (la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) ya se ha puesto las pilas este año evaluando la seguridad de los medicamentos veterinarios. Es un proceso riguroso, casi tanto como el de los medicamentos para humanos. Se analizan reacciones adversas, efectos secundarios y se asegura que lo que le damos a nuestras mascotas o al ganado sea seguro. Vaya, que no vale cualquier cosa.

El respiro de la gripe aviar

Una buena noticia que recoge la AEHV, citando a la EFSA (la autoridad europea de seguridad alimentaria), es que la gripe aviar parece que nos está dando un respiro. Tras un invierno de esos de morderse las uñas, con picos de contagios que daban miedo, las detecciones en la Unión Europea han bajado. Esto es un alivio para el sector avícola español, que es potentísimo, y también para cualquiera que disfrute de un buen arroz con pollo el domingo. Pero ojo, que los veterinarios no bajan la guardia. La vigilancia sigue ahí, porque con los virus nunca se sabe; son más listos de lo que nos gustaría admitir.

Un poco de código y datos: La veterinaria entra en la era de la IA

Como sé que por aquí hay mucho perfil tecnológico, no puedo evitar hacer un puente entre estos hechos históricos y lo que estamos viviendo con la Inteligencia Artificial. La AEHV guarda registros de siglos, y eso, en el mundo de hoy, se llama Big Data.

Imagina por un momento que cogemos todos esos boletines históricos, los registros de enfermedades de los últimos cien años y los metemos en un modelo de lenguaje o en una red neuronal. Podríamos empezar a ver patrones climáticos y de propagación de enfermedades que antes se nos escapaban. De hecho, ya hay empresas en España que están usando IA para predecir brotes en granjas antes de que el primer animal muestre síntomas.

Para los que os gusta el «cacharrreo», aquí os dejo un ejemplo muy simplificado de cómo se podría estructurar un pequeño script en Python para analizar tendencias de salud animal basadas en datos históricos (suponiendo que tuviéramos un CSV con los registros de la AEHV):

import pandas as pd
import matplotlib.pyplot as plt

# Cargamos los datos históricos (esto es un ejemplo, no busquéis el archivo)
data = pd.read_csv('historico_veterinaria_espana.csv')

# Filtramos por una enfermedad específica, digamos la peste porcina en el siglo XX
tendencia = data[data['enfermedad'] == 'Peste Porcina'].groupby('year').count()

# Un gráfico rápido para ver cómo evolucionó la cosa
plt.plot(tendencia.index, tendencia['casos'], color='green', marker='o')
plt.title('Evolución histórica de casos detectados')
plt.xlabel('Año')
plt.ylabel('Número de registros')
plt.show()

# La IA aquí entraría para predecir el siguiente punto de la curva
# basándose en variables como la temperatura media o el movimiento de ganado.

La verdad es que la mezcla de historia y tecnología es donde está el verdadero jugo. La AEHV nos da el contexto, el «de dónde venimos», y la tecnología nos da las herramientas para que el «a dónde vamos» sea un poco menos incierto.

Cartagena: un bastión de la salud animal

Me vais a permitir que barra un poco para casa, pero es que la historia de la veterinaria en Cartagena tiene un sabor especial. No es solo que tengamos una de las facultades de veterinaria más punteras cerca (en la región), sino que nuestra ciudad, por su carácter estratégico, siempre ha sido un punto de entrada y salida de animales.

Si mal no recuerdo, en el siglo XVIII y XIX, el control de las caballerías en el ejército era una cuestión de estado. Un veterinario militar en Cartagena no solo curaba; era un logístico de primer nivel. Tenía que asegurar que los animales que llegaban por barco o por tierra estuvieran en condiciones de aguantar el esfuerzo. Y eso sin contar con el control de los alimentos que abastecían a la flota. Al final, esos veterinarios fueron los precursores de los inspectores de sanidad que hoy vemos en los mercados y puertos.

Pasear por las calles de Cartagena, cerca del puerto, y pensar en la cantidad de mulas, caballos y ganado que habrán pasado por aquí bajo la atenta mirada de un albéitar o un veterinario militar, te hace ver la ciudad con otros ojos. No son solo piedras y murallas; es una infraestructura viva que dependía de la salud animal para funcionar.

¿Por qué debería importarte la AEHV si no eres veterinario?

A lo mejor estás pensando: «Vale, muy bien todo, pero yo soy programador, o administrativo, o vendo seguros, ¿a mí qué más me da la historia de la veterinaria?». Pues mira, te da por varias razones.

  • Cultura general con fundamento: Saber que el perro lleva 12.000 años con nosotros te da una perspectiva distinta sobre la naturaleza humana.
  • Seguridad alimentaria: Entender cómo se han forjado los controles actuales te hace valorar más la calidad de lo que compras en el súper de la esquina.
  • Conexión con el entorno: La historia de la veterinaria es, en el fondo, la historia de cómo hemos transformado el paisaje español, desde las cañadas reales hasta las granjas modernas.

La AEHV hace un trabajo brutal digitalizando recursos. Sus boletines son gratuitos y están llenos de curiosidades. Por ejemplo, puedes encontrar artículos sobre cómo se trataban las plagas de langosta en el siglo XVII o cómo se fundaron las primeras escuelas de veterinaria en España bajo el reinado de Carlos IV. Es historia pura, pero aplicada a la vida real.

El futuro de la asociación y los próximos congresos

La asociación no para. Tienen congresos previstos donde se van a tratar temas que van desde la ética animal a lo largo de los siglos hasta el impacto de las nuevas tecnologías en la clínica diaria. Lo bueno de estos eventos es que mezclan a gente muy veterana, con una sabiduría de esa que no viene en los libros, con jóvenes investigadores que traen técnicas de análisis genético y digitalización que parecen de ciencia ficción.

Si alguna vez tienes la oportunidad de asistir a una de sus charlas o de leer uno de sus libros de actas, hazlo. No hace falta ser un experto. Su estilo, al igual que el que intentamos tener aquí, es divulgativo. Quieren que la gente sepa que la veterinaria es una de las profesiones más antiguas y nobles que existen, y que su historia es nuestra historia.

Al final de todo esto, la conclusión que saco es que no podemos entender el presente sin mirar atrás. Ya sea analizando el ADN de un perro del Paleolítico o revisando el último decreto del BOE sobre la gripe aviar, lo que estamos haciendo es intentar comprender ese vínculo inquebrantable que tenemos con el mundo animal. Y la AEHV es, posiblemente, el mejor cronista que tenemos para esa aventura.

Así que, la próxima vez que veas a un veterinario, recuerda que detrás de esa bata blanca hay siglos de conocimiento, desde los albéitares árabes hasta los expertos en genómica de hoy. Y si tienes un rato, pásate por la web de la AEHV. Igual descubres que tu perro tiene un linaje que se remonta a una hoguera prehistórica, y eso, quieras que no, hace que le perdones un poco más rápido cuando te muerde un calcetín.

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unpokitodxfavor

Propietario de aquinohayquienviva.es, web de noticias relacionadas con la ciencia, tecnología, y cultura en general.

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