A veces uno se levanta, se sirve el tercer café de la mañana y, mientras espera a que el entorno de desarrollo termine de compilar, se queda mirando el mapa. No es raro que en el sector tecnológico español, especialmente si te mueves por los círculos de Madrid, Barcelona o incluso en nuestro rincón tecnológico de Málaga o la Región de Murcia, nos preguntemos qué se cuece más allá de los Pirineos. Y no me refiero solo a Berlín o Londres. Hay un nombre que lleva años sonando con una fuerza tremenda en el mundillo de la ingeniería de software: Varsovia.
La verdad es que la capital polaca se ha convertido en una especie de «Silicon Valley» del Este, pero con un toque europeo mucho más sobrio y, curiosamente, muy conectado con lo que pasa aquí. Hoy me he topado con una vacante que me ha hecho arquear una ceja: DevOps Software Engineer especializado en GitLab para el SIX Group. Si el nombre de SIX no te suena de nada, quédate con esto: son los que compraron BME (Bolsas y Mercados Españoles) hace unos años. Básicamente, si compras o vendes acciones en el IBEX 35, estás pasando por sus sistemas. Así que, de «chiringuito» tecnológico, nada de nada.
Seguramente te estarás preguntando qué se le ha perdido a un ingeniero español en Polonia. Pues mira, para empezar, el ecosistema. Varsovia no es solo una ciudad con una historia que te pone los pelos de punta (si te gusta la historia tanto como a mí, sabrás que lo que pasó allí en el 44 no tiene nombre), sino que hoy es un hervidero de centros de ingeniería de primer nivel. SIX Group ha decidido que su músculo tecnológico para transformar los mercados financieros se fortalezca allí.
Lo que me gusta de esta propuesta no es solo el sueldo «competitivo» (que en Polonia suele cundir bastante más que en Madrid, las cosas como son), sino el modelo híbrido. Hablan de un 40% de teletrabajo. O sea, dos días a la semana te quedas en casa con tu gata y tus cascos, y el resto vas a la oficina a socializar y, supongo, a pelearte con los runners de GitLab en persona. Es un equilibrio que aquí en España estamos empezando a perder en algunas empresas que se han puesto cabezotas con la vuelta a la oficina al 100%.
El corazón de la bestia: GitLab y JFrog Artifactory
Entrando en harina técnica, que es lo que nos gusta, el puesto no es para alguien que simplemente sepa hacer un git push. Están buscando a alguien que mantenga y haga evolucionar su plataforma centralizada de SDLC (Software Development LifeCycle). Y ojo, que no usan cualquier cosa: se basan en GitLab y JFrog Artifactory.
Si has trabajado en entornos corporativos grandes, sabrás que gestionar GitLab a escala es un arte oscuro. No es solo crear repositorios. Estamos hablando de diseñar, implementar y gestionar configuraciones complejas: grupos, proyectos, runners, pipelines y, lo más importante, plantillas y librerías compartidas. La idea es que los equipos de producto no tengan que reinventar la rueda cada vez que quieran desplegar un microservicio. Tú les das las herramientas para que ellos solo tengan que preocuparse de su código.
Vaya, que el objetivo es que el desarrollador de turno no te venga llorando porque su pipeline ha fallado por enésima vez debido a una configuración de Docker mal hecha. Tú eres el arquitecto que construye las autopistas por las que circulan sus datos.
El reto de los Runners y Kubernetes
Una de las partes que más me ha llamado la atención de la descripción del puesto es el énfasis en los GitLab Runners. Mencionan específicamente entornos sobre Kubernetes, autoscaling y Docker. Esto ya nos da una pista de que no estamos ante una infraestructura estática de cuatro servidores mal contados.
Para que nos entendamos: gestionar runners que escalan automáticamente según la carga de trabajo en un clúster de Kubernetes es un desafío de los buenos. Tienes que lidiar con la persistencia de la caché, la seguridad de los contenedores y, por supuesto, los costes en la nube (en este caso, Azure). Si alguna vez has intentado configurar un dind (Docker in Docker) dentro de un pod de Kubernetes sin que aquello explote o se convierta en un agujero de seguridad, ya sabes de lo que hablo.
# Ejemplo de lo que podrías estar tocando (con un toque de ironía)
# Un config.toml para un runner que no quiere cooperar a las 3 de la mañana
[[runners]]
name = "warsaw-cluster-runner"
url = "https://gitlab.six-group.com/"
token = "EL_TOKEN_QUE_NUNCA_DEBES_SUBIR_A_GIT"
executor = "kubernetes"
[runners.kubernetes]
namespace = "gitlab-runners"
image = "alpine:latest" # Porque somos minimalistas hasta que necesitamos curl
privileged = true # Ojo con esto, que los de seguridad te miran mal
cpu_limit = "1"
memory_limit = "2Gi"
[runners.kubernetes.affinity]
# Aquí es donde intentas que el pod no caiga en el nodo que está a punto de morir
Azure como telón de fondo
Aunque GitLab es el protagonista, la obra se representa en el escenario de Microsoft Azure. Es curioso ver cómo muchas grandes financieras europeas se están decantando por Azure frente a AWS. Quizás sea por esos acuerdos marcos que tiene Microsoft con las grandes corporaciones o por la integración con el Active Directory de toda la vida, pero el caso es que si quieres este puesto, más vale que te lleves bien con el portal de Azure (o mejor aún, con Terraform para no tener que pisar el portal).
El trabajo implica que la plataforma de SIX corre allí. Así que prepárate para gestionar identidades administradas, redes virtuales y quizás algún que otro Azure Kubernetes Service (AKS). La verdad es que la combinación de GitLab + Azure es muy potente, pero requiere tener la cabeza muy bien amueblada para no acabar con un «spaghetti» de recursos en la nube.
¿Qué hace un DevOps en SIX Group realmente?
Aparte de pelearse con YAMLs (que es el 80% de nuestra vida, admitámoslo), el puesto tiene una carga estratégica importante. No buscan a un «picacodigo» de scripts de Bash. Buscan a alguien que:
- Diseñe patrones de entrega a escala: No vale con que funcione para un equipo. Tiene que funcionar para cientos de desarrolladores repartidos por toda Europa.
- Automatice hasta el aburrimiento: Si tienes que hacer algo dos veces, automatízalo. Si tienes que hacerlo tres, documéntalo y luego automatízalo más fuerte.
- Garantice la calidad del código: Integrar herramientas de escaneo de seguridad (SAST/DAST) y calidad de código directamente en las pipelines de GitLab. En el sector financiero, esto no es opcional. Un bug aquí no es que un botón salga rosa, es que se pierdan unos cuantos millones en una transacción.
Y aquí es donde entra JFrog Artifactory. Gestionar los artefactos (binarios, imágenes de Docker, paquetes de npm o NuGet) de forma segura y eficiente es vital. Si Artifactory se cae, la empresa se para. Literalmente. Nadie puede construir nada. Es una responsabilidad que asusta un poco, pero que también da un subidón de adrenalina importante cuando ves que todo fluye como la seda.
La conexión española: De Madrid a Varsovia
Como mencionaba antes, SIX Group es el dueño de BME. Esto significa que, aunque el puesto esté en Varsovia, es muy probable que acabes colaborando con compañeros que están en la Plaza de la Lealtad en Madrid o en las oficinas de Las Rozas. Es una empresa con una cultura muy europea, lo que suele significar procesos estructurados, respeto por el tiempo personal y una jerarquía que, aunque existe, permite el diálogo.
Para un profesional español, esto es una oportunidad de oro para internacionalizarse sin perder el vínculo con el mercado local. Además, Varsovia está a un vuelo directo de tres horas y media de Madrid. No es que te vayas a Australia. Puedes ir a ver a la familia en Navidad y traerles unos kabanosy (esos embutidos polacos que enganchan) para que los prueben con un buen vino de Jumilla.
¿Es para ti este puesto?
Seamos sinceros: no todo el mundo está hecho para ser DevOps en una financiera. Si lo que te gusta es montar startups desde cero en un garaje con total libertad y sin procesos, huye. Aquí hay reglas. Hay auditorías. Hay que cumplir con normativas bancarias que a veces parecen escritas en latín antiguo.
Pero si te gusta la estabilidad, los retos técnicos de gran escala y trabajar con un stack tecnológico moderno (GitLab, K8s, Azure), la cosa cambia. Además, el hecho de que valoren a «mentes brillantes» y busquen «crecer con sus ideas» sugiere que, dentro del orden, hay espacio para la innovación. No quieren robots, quieren ingenieros que piensen.
Lo que deberías preparar si te lanzas
Si decides darle al botón de «Apply now», yo que tú repasaría un par de cosas:
- GitLab CI/CD a fondo: No solo las bases. Mírate bien cómo funcionan los
include, lasparent-child pipelinesy lasdynamic pipelines. - Kubernetes: Asegúrate de entender cómo funcionan los pods, los namespaces y, sobre todo, cómo se gestionan los recursos (requests y limits).
- Terraform: Aunque no lo mencionan explícitamente en el resumen, dudo mucho que gestionen Azure a mano. Tener nociones sólidas de Infrastructure as Code (IaC) te dará mil puntos.
- Inglés: Varsovia es internacional, SIX es suiza, y el equipo será multicultural. Si tu inglés se limita a «Hello, my name is…», quizás sea el momento de darle caña al Duolingo o apuntarte a una academia intensiva.
Hablemos de la vida en Varsovia (sin clichés)
Mucha gente piensa que Polonia es un sitio gris y frío donde solo se come patatas. Nada más lejos de la realidad. Varsovia es una ciudad vibrante. En verano, las orillas del río Vístula se llenan de gente, bares y música. En invierno… bueno, en invierno hace frío, no te voy a mentir. Pero nada que un buen abrigo y una calefacción central potente no solucionen. Además, la oferta cultural es brutal y el nivel de vida para un ingeniero de software es altísimo.
Comparado con los alquileres de Madrid o Barcelona, en Varsovia puedes vivir en un piso moderno cerca del centro sin dejarte el 70% del sueldo. Y la comida… la verdad es que los pierogi son una maravilla, aunque yo sigo echando de menos un buen caldero de mi tierra de vez en cuando.
Ojo con el tema del idioma. El polaco es… difícil. Muy difícil. Tiene más consonantes juntas de las que parecen legalmente permitidas. Pero en el entorno tecnológico te vas a mover 100% en inglés. Eso sí, aprender a decir «Dziękuję» (gracias) y «Piwo» (cerveza) te abrirá muchas puertas en los bares de la ciudad.
El papel de la Inteligencia Artificial en todo esto
No puedo escribir en este blog sin mencionar la IA, aunque sea de pasada. En un puesto de DevOps hoy en día, la IA no es una opción, es una herramienta más. GitLab está integrando muchísimas funciones de IA (GitLab Duo) para ayudar a escribir código, sugerir cambios en las pipelines y explicar por qué ha fallado un despliegue.
Si entras en SIX, probablemente te toque evaluar cómo estas herramientas pueden ayudar a los desarrolladores de la casa. ¿Podemos usar IA para generar tests unitarios automáticamente? ¿Podemos predecir cuándo un runner se va a quedar sin memoria? Ese es el tipo de preguntas que un ingeniero senior debería estar haciéndose.
Reflexión final sobre el rol de DevOps
Al final del día, ser DevOps Software Engineer en una empresa como SIX Group es ser el guardián del flujo. Eres el que asegura que el valor llegue desde el teclado del desarrollador hasta el servidor de producción de la forma más rápida y segura posible. Es un trabajo a veces invisible (si todo funciona, nadie se acuerda de ti), pero absolutamente crítico.
La referencia de la oferta es la 7860. Si te pica la curiosidad, búscala. La verdad es que Varsovia está llamando a la puerta de muchos profesionales españoles y, viendo ofertas como esta, se entiende perfectamente por qué. Es una mezcla de tradición financiera suiza, crecimiento polaco y tecnología de vanguardia.
Vaya, que si estás cansado de pelearte con infraestructuras obsoletas y quieres ver cómo se hacen las cosas a lo grande, esta podría ser tu oportunidad. Y si acabas yendo, mándame una foto de un pierogi o, mejor aún, cuéntame cómo narices habéis configurado los runners de GitLab para que no den guerra. Porque, seamos sinceros, siempre dan guerra.
Para que nos entendamos, este no es solo un anuncio de trabajo más. Es una señal de cómo está cambiando el mapa del talento en Europa. Ya no hace falta irse a California para trabajar en lo más alto. A veces, la respuesta está en un vuelo de tres horas hacia el este, en una ciudad que supo reconstruirse de sus cenizas y que ahora lidera la transformación digital de las finanzas europeas. ¡Suerte a los valientes!
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