Si alguna vez has pasado por un departamento de Recursos Humanos en una empresa española —ya sea una multinacional en la Castellana o una pyme familiar en un polígono de Cartagena—, sabrás que el proceso de selección suele ser, para qué engañarnos, un absoluto dolor de cabeza. La escena es clásica: un reclutador sepultado bajo una montaña de currículums (digitales o físicos, da igual), tres tazas de café frío y la sensación de que el candidato ideal está ahí dentro, pero encontrarlo es como buscar un tornillo específico en una ferretería gigante sin etiquetas.
La verdad es que el modelo tradicional de «publicar y rezar» (post and pray) ha muerto. Ya no basta con poner un anuncio en un portal de empleo y esperar a que la magia ocurra. El volumen de candidatos es tan bestial que el ojo humano, por muy entrenado que esté, acaba sufriendo fatiga de decisión. Y ahí es donde entra en juego la tecnología, pero no cualquier tecnología, sino herramientas como Evaluar, que intentan meter un poco de orden y, sobre todo, inteligencia en este desaguisado.
Lo que hace Evaluar no es simplemente archivar documentos. Es, básicamente, aplicar una capa de Inteligencia Artificial para que el proceso de selección deje de ser una moneda al aire y se convierta en algo parecido a una ciencia. Ojo, que esto no significa que las máquinas vayan a decidir quién entra y quién sale sin supervisión, pero sí que nos van a quitar de encima el trabajo sucio, ese que nos hace perder horas de vida revisando perfiles que no encajan ni con calzador.
¿Qué es exactamente Evaluar y por qué debería importarnos?
Para que nos entendamos, Evaluar es una plataforma de software como servicio (SaaS) que centraliza todo el reclutamiento. Pero su «salsa secreta» es la automatización mediante IA. En lugar de que tú, como responsable de selección, leas 500 currículums para un puesto de programador en Valencia, el sistema analiza las competencias, la experiencia y hasta la adecuación cultural antes de que tú siquiera abras el primer PDF.
La idea detrás de este tipo de herramientas es reducir lo que en el mundillo llamamos el «time-to-hire» (el tiempo que tardas en contratar). En España, según algunos estudios de consultoras locales, contratar a un perfil especializado puede llevar entre 30 y 60 días. Es una barbaridad. Durante ese tiempo, la productividad de la empresa baja y el equipo que espera al nuevo compañero se quema. Evaluar promete meterle un hachazo a esos tiempos, automatizando las primeras fases del embudo de selección.
Pero no se queda solo en el filtrado. Lo interesante es cómo utiliza las pruebas psicométricas y las videoentrevistas asíncronas. Imagina que puedes ver a los 10 mejores candidatos respondiendo a tres preguntas clave antes de citarlos a una entrevista presencial. Te ahorras paseos, te ahorras tiempo y, sobre todo, te ahorras esa sensación incómoda de saber a los dos minutos de entrevista que esa persona no es la adecuada pero tener que aguantar la media hora por cortesía.
La Inteligencia Artificial bajo el capó: Menos magia, más matemáticas
A veces, cuando hablamos de IA en Recursos Humanos, parece que estamos hablando de ciencia ficción o de una especie de oráculo que lee el futuro. Nada más lejos de la realidad. Lo que hace Evaluar es utilizar algoritmos de procesamiento de lenguaje natural (NLP) y análisis predictivo. Vamos a desgranar esto un poco para que no suene a chino.
El NLP permite que el software «entienda» lo que está escrito en un currículum o lo que un candidato dice en una videoentrevista. No busca solo palabras clave como «Java» o «Ventas». Busca contextos. Si un candidato dice que «lideró un equipo de diez personas en un entorno de alta presión», la IA es capaz de categorizar esa competencia de liderazgo de forma mucho más precisa que un simple buscador de texto.
Además, el análisis predictivo utiliza datos históricos para comparar al candidato con los perfiles que ya han tenido éxito en puestos similares dentro de la empresa. Es decir, si en tu empresa de logística en el puerto de Cartagena los mejores empleados tienen ciertas habilidades blandas (soft skills), la IA de Evaluar aprenderá a priorizar a los candidatos que muestren esos mismos rasgos. Es como tener un asesor que nunca duerme y que tiene una memoria fotográfica de todos los empleados que han pasado por la oficina.
El fin de los sesgos inconscientes (o eso intentamos)
Uno de los grandes problemas de la selección humana es que todos tenemos prejuicios, nos guste o no. Que si estudió en la misma universidad que yo, que si me gusta su tono de voz, que si vive en tal barrio… Son sesgos que enturbian la decisión. La IA, si está bien entrenada (y este es un «si» muy grande), no tiene esos prejuicios. No le importa el género, la edad o la foto del candidato; solo le importan los datos y las competencias.
Vaya, que al final del día, lo que buscamos es que el proceso sea más justo. Evaluar permite configurar «blind screenings» o cribas ciegas, donde el reclutador solo ve las capacidades técnicas y los resultados de los tests antes de conocer los datos personales del candidato. Esto en España, donde todavía arrastramos ciertas inercias de «titulitis» o amiguismo, es un soplo de aire fresco necesario.
Funcionalidades que marcan la diferencia en el día a día
Si nos ponemos técnicos, Evaluar ofrece un abanico de herramientas que van mucho más allá de un simple gestor de candidatos (ATS). Aquí te detallo algunas que, la verdad, cambian bastante las reglas del juego:
- Pruebas Psicométricas Digitales: Olvídate de los tests de papel y boli de hace veinte años. Aquí hablamos de evaluaciones gamificadas y pruebas de comportamiento que el candidato hace desde su casa. Los resultados se integran directamente en su ficha, dándote un perfil de personalidad muy ajustado.
- Videoentrevistas Asíncronas: Esto es una maravilla para el reclutador moderno. Mandas una invitación, el candidato se graba respondiendo a tus preguntas y tú lo ves cuando tienes un hueco. La IA de Evaluar puede incluso analizar el sentimiento y las palabras clave utilizadas para darte un resumen de la intervención.
- Rankings Automáticos: El sistema te da una puntuación (un «score») para cada candidato basado en lo cerca que está del perfil ideal que tú mismo has definido. Así, empiezas a llamar a los que tienen un 95% de compatibilidad, no al primero que envió el CV.
- Comunicación Automatizada: No hay nada que odie más un candidato que el «ghosting» (que no le digan nada tras una entrevista). Evaluar permite automatizar correos de agradecimiento o de descarte en cada fase, manteniendo la imagen de marca de la empresa por todo lo alto.
Y es que, seamos sinceros, la reputación de una empresa en España también se juega en cómo trata a los que no contrata. Si alguien echa un CV para una tienda en un centro comercial de Madrid y nunca recibe respuesta, es probable que no vuelva a comprar en esa tienda. La automatización bien hecha es, paradójicamente, más humana que el silencio administrativo.
¿Cómo encaja esto en el mercado laboral español?
España tiene un mercado laboral peculiar. Tenemos una tasa de paro que siempre nos da dolores de cabeza, pero a la vez, las empresas se las ven y se las desean para encontrar perfiles tecnológicos o mandos intermedios cualificados. Es la paradoja de nuestro país. En este escenario, la eficiencia no es un lujo, es una supervivencia.
Empresas en sectores como la hostelería, el retail o la tecnología están adoptando Evaluar para gestionar picos de contratación. Imagina una cadena de hoteles en la Costa del Sol que necesita contratar a 200 personas para la temporada de verano. Hacer eso a mano es una receta para el desastre y para acabar contratando a cualquiera que pase por la puerta. Con un software de IA, pueden filtrar rápidamente a los que tienen experiencia real y las habilidades de atención al cliente necesarias, asegurando que la calidad del servicio no caiga.
Además, hay que tener en cuenta la normativa europea de protección de datos (RGPD). Gestionar currículums por email o en carpetas compartidas es un riesgo legal que muchas empresas españolas todavía no terminan de ver. Evaluar centraliza todo de forma segura, cumpliendo con la ley y evitando multas que podrían dejar tiritando a cualquier pyme.
La otra cara de la moneda: ¿Nos van a sustituir las máquinas?
Esta es la pregunta del millón. Siempre que hablo de esto con colegas de profesión, sale el tema: «¿Me voy a quedar sin trabajo porque un algoritmo decide quién es el mejor?». La respuesta corta es no. La respuesta larga es que tu trabajo va a cambiar, y probablemente para mejor.
La IA de Evaluar no toma la decisión final. No firma el contrato. Lo que hace es presentarte a los mejores candidatos para que tú, con tu intuición humana, tu capacidad de empatía y tu conocimiento de la cultura de la empresa, decidas quién encaja mejor. La máquina es excelente procesando datos, pero es pésima entendiendo el sarcasmo, la pasión o esa «chispa» que a veces tiene alguien que, sobre el papel, no es perfecto pero que sabes que va a encajar de lujo en el equipo.
Para que nos entendamos: la IA es el filtro de aceite, pero tú sigues siendo el conductor del coche. El problema es que muchos reclutadores hoy en día pasan el 80% de su tiempo siendo filtros de aceite manuales. Evaluar les devuelve ese tiempo para que puedan hacer lo que realmente aporta valor: entrevistar a fondo, negociar condiciones y cuidar la experiencia del empleado.
Un pequeño ejemplo práctico (con un toque de ironía)
Imagina que buscas un «Senior Fullstack Developer» para una startup en el centro de Barcelona. El anuncio dice que buscas a alguien con 5 años de experiencia, que sepa React, Node.js y que, a ser posible, no sea un ermitaño social.
Sin Evaluar, recibirás 300 CVs. De esos, 100 serán de gente que ha hecho un curso de HTML de dos semanas, otros 50 serán de perfiles de marketing que «quieren cambiar de aires», y otros 50 serán de gente que vive en la otra punta del mundo y no tiene permiso de trabajo. Te quedan 100. De esos, tienes que leer uno a uno para ver si realmente saben lo que dicen saber.
Con Evaluar, el proceso sería algo así:
- El sistema descarta automáticamente a los que no cumplen los requisitos mínimos legales o técnicos (adiós a los 150 primeros).
- A los 150 restantes se les envía una prueba técnica corta y una videoentrevista de 2 minutos.
- Solo 40 completan las pruebas. La IA analiza los resultados y te dice: «Mira, estos 8 son los que realmente saben de lo que hablan y además tienen una comunicación excelente».
- Tú te tomas tu café (esta vez caliente) y solo tienes que llamar a esos 8.
Vaya, que la diferencia es pasar de una semana de trabajo tedioso a una tarde de análisis estratégico. No hay color.
Implementación: No todo es coser y cantar
Ahora bien, no quiero que pienses que esto es instalar un programa y ya está. Implementar un software como Evaluar requiere un cambio de mentalidad. La empresa tiene que definir muy bien qué busca. Si metes basura en el sistema (perfiles mal definidos, requisitos absurdos), el sistema te devolverá basura procesada por IA. Es lo que los informáticos llaman Garbage In, Garbage Out.
Además, hay que formar al equipo de RRHH. No todo el mundo se siente cómodo dejando que un algoritmo puntúe a las personas. Hay que entender cómo funcionan esos rankings para no seguirlos a ciegas. La tecnología es una herramienta, no una religión.
En España, muchas empresas todavía tienen miedo a la inversión inicial en este tipo de software. Pero si echas cuentas de lo que cuesta una mala contratación (el sueldo perdido, el tiempo de formación, el coste de volver a empezar el proceso), Evaluar se paga solo en un par de meses. Es una inversión en tranquilidad y en calidad de talento.
¿Hacia dónde vamos? El futuro del reclutamiento
La conclusión que saco de todo esto es que el reclutamiento va a ser cada vez más predictivo. Ya no nos conformaremos con saber qué ha hecho alguien en el pasado; querremos saber qué es capaz de hacer en el futuro dentro de nuestra organización. Herramientas como Evaluar están pavimentando ese camino.
Posiblemente, en unos años, veamos integraciones aún más profundas con la realidad virtual para pruebas de trabajo simuladas o análisis de datos biométricos (con toda la ética que eso conlleva, claro). Pero por ahora, tener una IA que nos ayude a cribar y a entender mejor a los candidatos ya es un salto de gigante.
Si estás en el mundo de los Recursos Humanos en España y sigues usando hojas de Excel para seguir a tus candidatos, quizás es el momento de levantar la cabeza y mirar lo que la tecnología puede hacer por ti. No se trata de ser más modernos, se trata de ser más eficaces y, sobre todo, de dejar de perder el tiempo en tareas que una máquina puede hacer mejor que nosotros.
Al final del día, lo que importa son las personas. Y paradójicamente, cuanta más tecnología usemos para las tareas mecánicas, más tiempo tendremos para ser humanos con los candidatos. Y eso, en un mercado tan competitivo como el actual, es lo que marca la diferencia entre que el talento elija tu empresa o se vaya a la competencia.
Así que, ya sabes, si ves que tu departamento de selección parece una escena de una película de los 80, dale una vuelta a Evaluar. Tu salud mental y la cuenta de resultados de tu empresa te lo agradecerán. Y quién sabe, igual hasta te sobra tiempo para darte un paseo por el puerto y disfrutar de unas marineras, que no todo en esta vida es revisar currículums.
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