ciencia / octubre 3, 2026 / 11 min de lectura / 👁 41 visitas

MICITT

El MICITT impulsa la transformación digital en Costa Rica mediante estrategias clave de ciberseguridad, inteligencia artificial y el despliegue de redes 5G para potenciar el desarrollo económico y la seguridad ciudadana.

MICITT

A veces uno se levanta con la sensación de que el mundo tecnológico solo ocurre entre Silicon Valley y Shenzhen. Pero, la verdad es que, si rascamos un poco la superficie, nos encontramos con ejemplos de gestión pública que, sinceramente, dan envidia de la buena. Hoy me he servido un segundo café —bastante cargado, por cierto— para desgranar qué demonios está pasando en Costa Rica con el MICITT. Y no, no es el nombre de un nuevo modelo de coche eléctrico ni una marca de microchips coreanos. Se trata del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones.

Para los que nos leéis desde España, pensad en el MICITT como una mezcla entre nuestro Ministerio de Ciencia e Innovación y la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, pero con un toque muy «Pura Vida». Lo que me ha llamado la atención de este organismo no es solo su nombre kilométrico, sino cómo un país de cinco millones de habitantes se ha propuesto no quedarse atrás en la carrera de la Inteligencia Artificial y la ciberseguridad. Ojo con esto, porque mientras aquí a veces nos perdemos en burocracias infinitas, allí parecen tener una hoja de ruta bastante clara, o al menos, muy bien estructurada sobre el papel.

La obsesión por la ciberseguridad: más vale prevenir que formatear

Si hay algo que quita el sueño a los responsables del MICITT últimamente, es la seguridad digital. Y no es para menos. Costa Rica sufrió ataques de ransomware hace un par de años que pusieron al país contra las cuerdas. Aprendieron por las malas, y ahora su portal parece un manual de supervivencia para el ciudadano medio. La consigna es clara: «No seás víctima del Hacking». Me gusta ese tono directo. Nada de tecnicismos abstractos que nadie entiende.

La verdad es que el enfoque que le dan es muy pedagógico. Tienen secciones enteras dedicadas a detectar páginas web falsas, especialmente las de los bancos. Es algo que aquí en España también sufrimos a diario con el dichoso phishing de Correos o de las entidades bancarias. El MICITT se ha tomado la molestia de crear una guía para validar URLs, algo que parece básico pero que, seamos sinceros, a mi tía o a tu abuelo les vendría de perlas.

Además, insisten mucho en la protección de la identidad digital. Vaya, que no se cansan de repetir que la firma digital no es un capricho, sino una herramienta de defensa. En España tenemos el DNI electrónico y la Clave, pero allí la Firma Digital Certificada es el eje sobre el que pivota toda la relación con el Estado. Es curioso ver cómo un país centraliza tanto esfuerzo en que el ciudadano no sea «carne de cañón» para los ciberdelincuentes.

¿Cómo se protege un país entero?

No se trata solo de poner un antivirus y ya está. El MICITT gestiona lo que ellos llaman la «Gobernanza Digital». Esto, traducido al cristiano, significa que intentan que todos los sistemas del gobierno hablen el mismo idioma y tengan las mismas cerraduras. Si mal no recuerdo, el plan de acción de ciberseguridad que manejan es uno de los más ambiciosos de la región. No solo buscan proteger infraestructuras críticas, sino también educar. Porque, al final del día, el eslabón más débil siempre es el humano que hace clic donde no debe.

  • Validación de sitios: Herramientas directas para saber si el banco donde vas a meter tus ahorros es el de verdad o un clon hecho en un sótano.
  • Denuncia de estafas: Un canal directo para que el ciudadano no se sienta solo cuando le han soplado la cuenta corriente.
  • Cultura del dato: Campañas constantes para que la gente entienda que su contraseña no puede ser «123456» o el nombre de su perro.

Inteligencia Artificial: El Plan 2024-2027

Aquí es donde la cosa se pone interesante para los que nos gusta el código y el futuro. El MICITT acaba de lanzar su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2027. Y no, no es un documento de tres páginas lleno de palabras vacías. Es un plan de acción que intenta aterrizar la IA en la realidad económica del país.

Lo que me resulta fascinante es cómo plantean la IA no como una amenaza que va a robarnos el trabajo a todos (aunque algo de eso hay en el subconsciente colectivo), sino como un motor de eficiencia. En España estamos con la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) en A Coruña, intentando poner orden ético. En Costa Rica, el MICITT busca que la IA ayude a las PYMES y mejore los servicios públicos.

Para que nos entendamos: quieren que la IA no sea solo cosa de cuatro expertos en San José, sino que llegue a todo el territorio. Hablan de ética, sí, pero también de infraestructura. Porque claro, mucha IA y mucho algoritmo, pero si no tienes centros de datos potentes o una conectividad de fibra óptica decente en las zonas rurales, todo se queda en agua de borrajas.

El impacto del 5G: Mucho más que descargar pelis rápido

Relacionado con la IA está el despliegue del 5G. El MICITT ha publicado incluso un libro sobre el impacto económico de esta tecnología en el país. A veces pensamos que el 5G es solo para que el YouTube no se corte en el metro, pero la realidad es que para la industria es vital. En el contexto costarricense, el 5G es la llave para la agricultura de precisión y para las fábricas inteligentes.

La verdad es que ver a un ministerio publicar estudios de impacto económico tan detallados te hace pensar que se están tomando en serio lo de dejar de ser solo exportadores de banano y café para ser exportadores de servicios tecnológicos de alto valor. Es un cambio de paradigma total.

Ciencia con nombre propio: Clodomiro Picado Twight

No todo es fibra óptica y ataques de denegación de servicio. El MICITT también tiene una pata muy fuerte en la ciencia básica. Y aquí es donde entra la historia. Cada año entregan los Premios Nacionales de Ciencia y Tecnología “Clodomiro Picado Twight”.

Para los que no estéis puestos en la historia de la ciencia latinoamericana, «Clorito» Picado fue un auténtico fuera de serie. Fue un científico costarricense que, mucho antes de que Fleming se hiciera famoso con la penicilina, ya andaba investigando las propiedades antibióticas de los hongos del género Penicillium. Además, es una eminencia mundial en el estudio de serpientes y sueros antiofídicos.

Que el máximo galardón científico del país lleve su nombre no es solo un homenaje, es una declaración de intenciones. El MICITT utiliza estos premios para incentivar la investigación local. Porque, seamos realistas, investigar en países con presupuestos limitados es una heroicidad. Estos premios cubren dos áreas:

  1. Ciencia: Para los que se encierran en el laboratorio a entender cómo funciona el mundo a nivel molecular o biológico.
  2. Tecnología: Para los que aplican ese conocimiento para resolver problemas tangibles, desde nuevos materiales hasta soluciones de software innovadoras.

Innovación Comunitaria: Los laboratorios del pueblo

Una de las cosas que más me ha gustado de lo que hace el MICITT es el tema de los Laboratorios de Innovación Comunitaria y los CECI (Centros Comunitarios Inteligentes). Esto me recuerda un poco a los antiguos telecentros que se pusieron de moda en España hace años, pero con esteroides.

No se trata solo de poner cuatro ordenadores con Windows XP y dejar que la gente mire el correo. El concepto de «Laboratorio de Innovación» implica que son espacios donde la gente puede ir a cacharrear, a aprender a programar, a entender qué es eso de la impresión 3D o cómo funciona la robótica básica. Es un intento de cerrar la brecha digital de forma física, no solo con promesas de cobertura de red.

Vaya, que es llevar la tecnología a donde está la gente, no esperar a que la gente busque la tecnología. Tienen programas específicos para jóvenes y, algo que me parece fundamental, un enfoque muy fuerte en «Ciencia y Género». Intentan por todos los medios que las niñas costarricenses no vean las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) como algo ajeno o «de chicos».

El programa «Brete» y el talento humano

En Costa Rica, a trabajar le dicen «bretear». Y el MICITT está metido de lleno en la Agencia Nacional de Empleo a través de la plataforma brete.cr. ¿Por qué un ministerio de ciencia se mete en temas de empleo? Pues porque se han dado cuenta de que de nada sirve atraer empresas tecnológicas si no tienes a gente formada para trabajar en ellas.

Están impulsando la Educación y Formación Dual. Esto es algo que en España estamos intentando potenciar mucho últimamente: que el estudiante pase tiempo en la empresa aprendiendo de verdad, no solo delante de un libro de texto que se quedó obsoleto en 2015. El MICITT actúa como puente entre lo que las empresas de tecnología necesitan y lo que el sistema educativo ofrece.

La burocracia digital: ¿Un sueño posible?

Hablemos de la Firma Digital Certificada. En el portal del MICITT es casi una religión. Y tiene sentido. Si logras que la firma digital sea universal y fácil de usar, te cargas de un plumazo las colas en las oficinas públicas, el gasto en papel y la pérdida de tiempo.

La verdad es que el sistema que tienen montado parece bastante robusto. No solo sirve para trámites con el Estado, sino que están empujando para que el sector privado la adopte masivamente. Imagina poder firmar un contrato de alquiler o una hipoteca desde el sofá de tu casa con la total seguridad de que nadie va a suplantar tu identidad. Bueno, en España ya hacemos pinitos con esto, pero allí lo están vendiendo como una herramienta de competitividad nacional.

Además, tienen un sistema llamado SINCYT (Sistema de Información Nacional de Ciencia y Tecnología). Es básicamente una base de datos gigante donde está todo el conocimiento científico que se genera en el país. Investigadores, proyectos, publicaciones… todo centralizado. Para un periodista o un estudiante, esto es una mina de oro. Nada de andar saltando de web en web buscando un dato que nadie sabe dónde está.

Televisión Digital y el espectro radioeléctrico

Otro tema que gestionan y que a veces pasa desapercibido es la Televisión Digital. Parece algo del siglo pasado, pero la transición a la TV digital terrestre (TDT) y la gestión del espectro es lo que permite que luego tengamos mejores redes móviles. El MICITT es el que corta el bacalao en cuanto a quién usa qué frecuencia.

Es una labor técnica, gris y a menudo aburrida, pero es la base de todo. Sin una buena gestión del espectro, las interferencias harían que tu móvil fuera un pisapapeles caro. Es curioso ver cómo en su web dedican espacio a explicar esto al ciudadano, para que entiendan por qué su tele vieja ya no funciona o por qué han tenido que resintonizar los canales.

¿Qué podemos aprender de todo esto?

Al final del día, la conclusión que saco de echarle un ojo a fondo al MICITT es que el tamaño del país no importa tanto como la claridad de sus objetivos. Costa Rica ha decidido que su futuro no depende de los recursos naturales (que tienen muchos y muy bonitos), sino de lo que sus ciudadanos tengan en la cabeza.

Me gusta ese enfoque de «ministerio facilitador». No solo dictan leyes (como el Decreto Ejecutivo N° 40034-MICITT que mencionan en su web), sino que ofrecen servicios tangibles. Desde encuestas de percepción social de la ciencia —para saber si la gente realmente valora lo que hacen— hasta herramientas de ciberseguridad ciudadana.

Ojo, no digo que sea el paraíso. Seguramente tendrán sus problemas de presupuesto, sus retrasos y sus líos políticos como en todas partes. Pero la estructura que muestran, esa mezcla de alta tecnología (IA, 5G) con innovación social (CECI, laboratorios comunitarios), me parece un camino muy digno de seguir.

Un pequeño detalle técnico para los curiosos

Si te metes en su portal, verás que hacen mucho hincapié en la interoperabilidad. Para los que programamos, sabemos que esto es el Santo Grial. Lograr que el sistema de salud se hable con el de hacienda y este con el de educación es una pesadilla de APIs y protocolos. El MICITT parece estar intentando poner orden en ese caos con su estrategia de Gobernanza Digital.

// Ejemplo de lo que intentan evitar (pseudocódigo irónico)
if (ciudadano.quiereHacerTramite()) {
    if (sistemaHacienda.estaCaido() || sistemaRegistro.noHablaConHacienda()) {
        print("Vuelva usted mañana con tres fotocopias del DNI");
    }
}

La idea es que ese «Vuelva usted mañana» desaparezca gracias a la Firma Digital y a la integración de sistemas. Un reto mayúsculo, la verdad.

Para terminar…

La verdad es que me ha sorprendido gratamente la profundidad de la propuesta del MICITT. No es solo una fachada institucional. Hay planes concretos, hay una visión de futuro que abarca desde la inteligencia artificial más puntera hasta la alfabetización digital del vecino de un pueblo remoto en la montaña.

Si algo nos enseña este modelo es que la ciencia y la tecnología no deben ser algo encerrado en torres de marfil o en despachos de ministerios en la capital. Tienen que estar en la calle, en los laboratorios comunitarios y en el móvil de cada ciudadano, protegiéndolo de estafas y dándole herramientas para prosperar.

Y ahora, si me disculpáis, voy a por mi tercer café, que hablar de tanta eficiencia digital me ha dado ganas de ponerme a programar algo útil… o al menos de cambiar mis contraseñas, que después de leer tanto sobre ciberseguridad me ha entrado un poco de paranoia. ¡A cuidarse en la red!

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unpokitodxfavor

Propietario de aquinohayquienviva.es, web de noticias relacionadas con la ciencia, tecnología, y cultura en general.

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