La enfermedad de Alzheimer podría estar íntimamente relacionada con otro trastorno muy común en la vejez: la diabetes tipo 2.
Según una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Northwestern, en Chicago, y la Universidad de Río de Janeiro, Brasil, la insulina puede tener un efecto de protección en las neuronas.
«Las protege contra los daños tóxicos de una proteína que provoca pérdida de memoria en la enfermedad de Alzheimer» señala el investigador.
El nuevo estudio analizó los efectos de la insulina sobre un grupo de proteínas llamadas ADDL (ligandos difusibles derivados de amiloide beta), que forman placas en el cerebro de los pacientes con Alzheimer y causan daños.
De hecho la insulina es capaz de bloquear los efectos de esta proteína tóxica, por lo que los investigadores pretenden ahora probar si la insulina o fármacos que mejoren su producción podrían ayudar a los pacientes con Alzheimer.
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